martes, 3 de enero de 2017

OH TENEBROSA FULGURANTE





OH TENEBROSA FULGURANTE

Oh tenebrosa fulgurante, impía
que reinas entre cábala y quimera,
oh dura poesía
que hiciste mi imprevista calavera.

Por qué me diste huesos
sí yo era, entre lenguas, "la que nombra
muriendo transparente", y entre besos
"llovizna" desde el beso hasta la sombra.

Sí yo era la pálida costumbre
de cruzar el otoño trashumante,
 mientras tú suavemente, ave de lumbre,
alta volabas y constante.

Por qué bajaste oscura. Mis despojos
creas, desencadenas mi esqueleto.
Devoraste mis párpados, mis ojos,
mi corazón secreto.

Oh sacrílega maga que ceñiste
la gracia en hambre, alazo, pico y garra,
por qué en tu salamandra convertiste
a mi tristísima cigarra.

Por qué. Pero me ofrezco y apaciento
mis huesos, y mi cara se acostumbra
a ser tan sólo profecía y viento.
Come, cuerva. Y relumbra.

Amelia Biagioni- Argentina




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Allegada en sus inicios al neorromanticismo posterior al cuarenta, coetánea del surrealismo y del invencionismo -vertientes con las que, a pesar de las diferencias inzanjables, es factible percibir cierto «aire de familia»-, en las antípodas del objetivismo, del nacionalismo y de la poesía social y comprometida -si consideramos estos rótulos en sentido estricto-, la producción poética de Amelia Biagioni se resiste a las categorizaciones de la crítica que, por otra parte y salvo raras excepciones, no se ha detenido a profundizar en esta trayectoria peculiar y de alcances tan inusitados.
La obra de Biagioni, nacida en Argentina en 1916 y fallecida en el mismo país en el 2000, comprende seis libros de poesía y un largo poema póstumo publicado en La Nación a dos semanas de su muerte1. Escasísimos textos suyos quedan fuera del conjunto señalado, lo que da cuenta, por un lado, de su negativa a participar de grupos literarios consolidados y, por ende, de sus publicaciones periódicas; y, por otro, del cuidadoso proceso de selección que precedió a la difusión de su obra. De hecho, y a modo de confirmación de esta última hipótesis, es preciso subrayar que la obra de Biagioni resulta casi magra si la comparamos con la de algunos de sus contemporáneos, sobre todo teniendo en cuenta que su trayectoria abarca casi cincuenta años. Sin embargo, el tiempo que media entre libro y libro son causa y consecuencia de uno de los rasgos más evidentes y originales de su producción: la ruptura y la experimentación constantes.2
Ajena a la seducción de lo prolífico, Biagioni no lo fue a las múltiples posibilidades que le ofreció el lenguaje poético; y la mutación se convierte en el signo de su itinerario. Hay, empero, ciertas características recurrentes que subsisten a pesar de los virajes: entre ellas, la manera en que se imbrican identidad y lenguaje. Aun cuando el modo en que se conciban ambos fenómenos haga variar la relación entre ellos a lo largo de su aventura poética, el vínculo yo-palabra se sugiere desde los comienzos de la producción de Biagioni y se convierte en uno de sus ejes fundamentales.
Dicha persistencia en la indagación de los nexos entre subjetividad y escritura es una de las constantes que nos permite hablar de la totalidad del corpus de Biagioni como de una «poética». Pero posibilita además ubicar a Biagioni junto a “[...] esa vasta tradición de escritoras que juegan a morir en el poema”. La definición es de Tamara Kamenszain3 y su asociación con Pizarnik, por ceñirnos al campo de la literatura argentina, resulta ineludible.
Sin embargo, la vinculación entre la subjetividad y la palabra tiene consecuencias fatales en Pizarnik. En la poesía de Biagioni, por el contrario, deriva en una productividad sin límites, en una aceptación de lo otro en cuanto tal, y en un tono que no es ni angustiante ni destructivo. Y esa resolución feliz de los lazos entre el sujeto y la poesía es factible gracias al principio de la fuga que signa su itinerario poético, principio que se manifiesta, por otro lado, como dinamismo inherente a la propia identidad, al lenguaje y al universo.


Semblanza escrita por: Valeria Melchiore.
(La semblanza es más larga. Puedes leerla entera siguiendo el link de fuentes de Documentación y yendo a la publicación original).