sábado, 22 de octubre de 2016

ÁNFORA





ÁNFORA


A Natalia Litvinova, a propósito de su poemario "Siguiente vitalidad"


El viaje es como un mantra
que esquivo se revela
en las palabras sabias de los sueños.

Antepasados libres de temor
pululan por los álbumes de fotos
en la ilusión del cuento de tu vida.

Las máscaras descubren el silencio
en las fisuras suaves de la nieve.
Todo habla de la luz en la memoria
sobre lienzos de exilio.

Los árboles abrazan
los pájaros perdidos,
antes de que el sollozo se haga sombra.

El sarcófago avisa con el humo
del peligro ancestral.

La infancia se parece
a la imagen dichosa
de una niña jugando al escondite.

La sangre se transmuta
en un ánfora llena de perfumes.

La alegría es un cuenco
que se entrega feliz
al universo libre de naufragios.


Ana Muela Sopeña- España







Fuentes de Documentación

4 comentarios:

María Germaná dijo...

Querida Ana:
Me alegra leer este hermoso poema. Cada metáfora conduce a un camino tan intenso como la vida.
Un abrazo,

María

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias, María, por venir y brindarme tus palabras.

Un abrazo grande
Ana

Mar dijo...

Leyéndote, querida Ana, me doy cuenta de los afortunados que somos los amantes de la poesía porque sin darnos cuenta vivimos otras vidas que, algunas veces, no son tan agradables.
Tú en estos versos derramas belleza donde probablemente ya no la hay.
Enhorabuena y gracias por dajarnos compartir.

Un abrazo.

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias, Mar:

La poesía es un mundo que nos hace la vida más amable. A veces porque nos permite expresar, denunciar, decir lo que normalmente se calla, gritar. Otras porque nos permite crear utopías, transformar la realidad, cantar lo más bello y profundo de la vida...En fin, aunque mucha gente dice que la poesía no sirve para nada, yo creo que sirve para todo. Tiene una gran utilidad social y personal.

Un beso grande
Ana