miércoles, 6 de enero de 2016

UNA CARTA


UNA CARTA



¡Hasse!
¡Hans Evert!

¿Te acuerdas de mí?



No fui tu primera chica

claro

pero tu fuiste mi primer chico.



Ibas constantemente en la bici, una Rambler,

y llevabas la gorra en la nuca

y yo iba en la barra con mi abrigo rojo

y a veces en la parrilla.



Una tarde nos caímos en la cuneta.



Qué canciones cantabas.

Ya entonces eran viejas:

“A casa de mi chica

tarde o temprano

me lleva el camino

a casa de mi chica

que escribe

que me quiere”

aún oigo tu voz con precisión:

azafrán y canela y unos granos de mostaza

y tú desafinabas un poquito en todos los tonos.



Tu hermana estaba gorda y se llamaba Jenny



Cuando empezamos tú tenías 17 años y yo —

no, no me atrevo a decirlo.

Podrías acabar en la cárcel.



Tú estabas siempre bronceado por el sol.



Luego llegó la movilización.



¿Recuerdas aquella cabaña de la orilla del lago azul

con el gallo y el gato y los abedules?



Imagínate que viviésemos allí ahora.



Yo hubiese tenido un montón de críos

que se lavarían en una palangana

en la cómoda

antes de ir a la catequesis dominical.



Tu hermana, la gorda Jenny,

hubiese sido mi cuñada.
Pero no hubiese tenido suegra.


Tu padre la había matado de un tiro

y luego se había cortado el cuello

con una navaja de afeitar.



Una vez me enseñaste una foto de ellos.



A veces te emborrachabas un poco.

Entonces ponías en el manillar

ramilletes de jazmín

o ramitas de peral en flor.



Una vez te lo hiciste

con otra chica.



Cuando enloqueció tu padre te escondiste en un

armario.

Él también había pensado matar a tiros a los hijos.



Yo mentía todas las noches.



Nunca había mentido antes.



Cuando mentía hacía como

si yo no fuese yo.



Simulaba que era un sueño.



Pretendía que ni siquiera era yo

la que soñaba.



Mi madre tenía un olor ligeramente acídulo.

Se le había caído el pelo.

Ella lloraba

y yo también lloraba convulsivamente



aunque sólo era un sueño,

y aunque tampoco era yo la que soñaba.



Todos los días eran un solo sueño.



Una noche mi madre se sentó con abrigo y sombrero.



Imagínate que lo hubiesen hecho,

quiero decir si me hubiesen echado de casa.

Imagínate, yo que lloraba reclamando a mi madre

desesperadamente
cuando sólo llevaba una semana en casa de la prima Ruth.



Tú eras bueno con los niños.

Y no quiero decir nada irónico.

Yo no era un niño.



Tú eras muy bueno con los hijos del campesino.

Tú eras también bueno con la vieja señora de la

limpieza.

La gente decía que eras bueno con los hijos del

campesino

y con la vieja señora.



“Un saludo con el viento quiero yo enviar

a mi padre y a mi madre y la chica de mi lugar”



Cuando cantabas te subía y bajaba la nuez.



Tú padre llevaba mucho tiempo sin levantarse,

paralítico,

creo que a raíz de un accidente.



Tu madre estaba muy guapa en la foto.



Luego estalló la guerra

y durante varios años

no fui la chica de nadie en particular.



Durante algunos años no mentí nunca.



Más adelante te hiciste de los de Pentecostés

y te casaste, bastante rico

con una chica, con finca, también de Pentecostés.



Te encontré una vez.



Le habías pedido perdón a Dios, dijiste.

Me sonó bastante estúpido.

Sabía que me deseabas.



¿Cuántos años puedes tener ahora?

¿45?



¿Sigues en la congregación redimido?

¿Crees que tu padre estará en el infierno?



¿Hueles todavía un poco a caballo?



Aunque seguramente tendréis tractor.



Sonja
Åkesson- Suecia
Traducción: Francisco J. Úriz




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Sonja Åkesson (Buttle, Gotland, 19 de abril de 1926 - Estocolmo, 5 de mayo de 1977) fue una escritora y poeta sueca,[1] [2] especialmente reconocida en el ámbito del nuevo feminismo.



Biografía

En 1951 se trasladó en Estocolmo, donde descubrió su vocación por la escritura. En 1957 publicó su primer libro de poemas, Situationer (Situaciones), pero su verdadera irrupción en el panorama literario no llegaría hasta 1963, con su obra Husfrid, publicado en inglés bajo el título Domestic Peace. En esta obra apareció por primera vez su poema más famoso, "Äktenskapsfrågan" (La cuestión matrimonial), en el que se compara el matrimonio con la esclavitud. También es conocido como “vara vit mans slav” (ser esclava de Hombre Blanco) frase que se repite varias veces a lo largo del poema. La obra de Åkesson tuvo muy buena acogida en el movimiento feminista de la época y ha sido citada recurrentemente. 
Su estilo se caracteriza por el tratamiento de la desigualdad en la vida diaria y los asuntos de orden cotidiano. Perteneció a la nueva escuela de poesía llamada “la nueva simplicidad”. Su poema "Autobiografía" es una respuesta línea por línea al del poeta de la generación Beat Lawrence Ferlinghetti, en la que Åkesson describe su vida cuestionando temas de género, de clase, y del propio mundo del arte. En Jar bor i Sverige (Vivo en Suecia) rompe con las convenciones lingüísticas, en Sagam om Siv (La Saga de Siv) escribe haikus y utiliza el collage en Pris (Precio). Sus técnicas innovadoras se convirtieron en un distintivo tanto de su poesía como de su prosa.
Después de tres matrimonios, el último con el también poeta Jarl Hammarberg, y cinco hijos, se trasladó en los setenta a Halmstad, aquejada de problemas psiquiátricos. Falleció en 1977 de cáncer de hígado.

Obra

Poesía

  • Situationer (1957)
  • Glasveranda (1959)
  • Husfrid (1963)
  • Jar bor i Sverige (1966)
  • Pris (1968)
  • Sagan om Siv (1974)

Prosa

  • Skvallerspegel (1960)
  • Leva livet (1961)
  • Efter balen (1962)

Obra publicada en español

  • Bor i Sverige (Vivo en Suecia, Ed. Vaso Roto, 2015)

Fotografía: Sonja Åkesson


Fuentes de Documentación