martes, 24 de noviembre de 2015

PARÍS, 13-N



PARÍS, 13-N

Sobre París la muerte, la boca del gran Orco,
la noche interminable que no acaba en el alba.
Ojos, lirios abiertos al estupor del aire,
y un grito que es un trueno en la voz de los vivos.

Las rosas de la sangre, sin parar se suceden,
-demonios encarnados han tomado las calles-
se suceden los muertos con nombres y apellidos,
y es la luna una hoz extraña y asesina.

París, París, escucha mi verbo sin idioma,
mi lengua ametrallada que yace en tus escombros,
mi Dios no reconoce a esos viles sicarios.

Para la paz no existen caminos ni veredas,
la paz es el camino sin locura ni atajo.
Leed de pie mi esquela porque me llamo Francia.


María García Romero- España


Fuentes de Documentación