domingo, 25 de octubre de 2015

UN SABER DESPUÉS DE EL SABOR A CHOCOLATE




UN SABER DESPUÉS DE EL SABOR A CHOCOLATE

Cuando tú no me percibes,      
Me encamino con recogimiento hacia tu templo    
Tu propio afecto me ruboriza      
Y también siento una ligera ebriedad con tu brillo personal.


Cuando tú no me percibes,       
Observo algunos suaves y tiernos labios que
Han comprado cerezas 
Y hacen presentes a ambos extremos          
Comienzo y fin      
De mis propios labios.


Cuando tú no me percibes,        
Especulo sobre los árboles del silencio mío              
En el jardín  
Y las flores de los goces.  


Cuando tú no me percibes,     
Veo espacio para ser estatuas por el sueño de      
Un corazón diminuto.

Cuando tú no me percibes,
Abro las jaulas del yo mío                    
Por todas las multitudes famélicas 
Por tomar partida
Por eso siento el estremecimiento de la renuncia.
Cuando  tú no me percibes,           
Los pies de aquellos que han cruzado están todavía
Extraviados en la arena.
Cuando tú no me percibes,      
Me aferro a la cuerda de      
La maternidad mía       
Por tanto veo el mundo   
Que se desintegra en el pasillo de ella.


Cuando tú no me percibes,        
Lo gastado – bosques afuera salen a flote
Y columbro en el horizonte     
El Arca de Noé llegando.    


Cuando tú no me percibes,       
Me lanzo yo misma entre mis diminutas cosas
Bajo la llovizna de besos     
Abrazando el sol de los recuerdos míos.           


Cuando tú no me percibes,       
Voy estática sobre la acritud de las lágrimas   
Sobre el éxtasis de un pájaro
Saboreado después del chocolate
Atemorizado por convicción.


Cuando tú no me percibes,             
He de esperar por ti delante de  
Mi espejo, preparándome.


Yo misma para tu brillo


Layla Al-Sayed- Bahrein
Traducción al español: Rafael Patiño




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Vídeo del poema. Festival Internacional de Poesía de Medellín:
https://www.youtube.com/watch?v=YuR8TY8_hIg




Fotografía: Retrato de Layla Al-Sayed


6 comentarios:

María Germaná dijo...

Hermoso, tanto amor, tanta ternura.

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias, María, por venir y dejar tu huella.

Un fuerte abrazo
Ana

Nidia Gonzalez dijo...

un poema maravilloso !

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias, Nidia, por tus palabras...

Un fuerte abrazo
Ana

Anónimo dijo...

¿Es lógico que tanto el presidente de la Generalitat, como el consejero de Interior, como el jefe de la policía autonómica, como la alcaldesa de Barcelona, en los instantes inmediatos al atentado terrorista de Las Ramblas, se dirigieran a los medios de comunicación (y a través de ellos a todos los ciudadanos) en catalán?

¿Acaso ignoraban que entre las víctimas con toda probabilidad había españoles no catalanes? Y también víctimas extranjeras.

¿Desconocen que para los medios extranjeros era mucho más fácil y rápido traducir a sus respectivas lenguas desde el idioma español (tercera lengua más hablada en el planeta)?

Cuando la angustia y la zozobra por el destino de sus familiares y seres queridos atenazaban a miles de personas en todo el mundo, estos individuos se lo hacían todo un poquito más difícil expresándose en catalán, en lugar de hacerlo en la otra lengua cooficial que perfectamente conocen.

¿Qué saben de compasión, qué saben de empatía estos individuos?

Que cada cual ponga nombre a su actitud.

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias por brindar aquí tu opinión.