martes, 1 de septiembre de 2015

SIN FIN...




SIN FIN...



En memoria de mi madre,

Teodora Ioana




(19 marzo 1922 - 19 junio 2004)


Pasó primero el verano,

que tanto amabas

por su luz y sus intensos colores,

y por la transparencia del cielo despejado,

sin que nos hayamos encontrado

siquiera una sola vez

desde aquel día, indoblegable,

aunque nos consumía la añoranza

de un lado

y del otro lado;

llegó después el otoño dorado

cargado de aromas de membrillo, manzana,

la jugosa pera y la uva,

alimentados con el dulzor de la tierra

y el calor beneficioso

regalado por el verano apenas acabado,


Luego el otoño,

estación de la vuelta a casa

de los viajes,

que admirabas por el cuadro

vagamente cargado de tristeza, pero fascinante

por la riqueza de matices cobrizos

de los bosques,

pasó también, paulatinamente,

sin que caminemos juntos

por los senderos calentados por el sol suave

de la temporada de recogida de los frutos de la tierra,

y sin que nos hayamos acordado, como antaño

el intranquilo azul-verde del mar,

de nuestro último viaje,

de un verano inolvidable –

que ahora me parece tan lejano –

cuando no nos dábamos cuenta

que algo así era irrepetible

en esta vida,


Y mira como imperceptiblemente

llegó el invierno,

brillante y frío,

como aquélla que vino

a recibirte

precisamente cuando la estación de la renovación,

del verde chillón, recordando la esperanza,

le dejaba el sitio a un verano que parecía comenzar,

pero que no terminaría nunca,

quedando como una herida abierta

en un proceso de curación

sin fin…


Elena Liliana Popescu- Rumanía

Traducción al español:Joaquín Garrigós







3 comentarios:

Vuelo de noche dijo...

bellísimo poema que recrea esa sensación extraña que nos envuelve cuando transitamos las estaciones una tras otra, y todo en el afuera y el adentro no hace sino resaltar con fuerza aquello que registraba la mirada de la/el ausente. Muchas gracias por compartirlo, Ana

Julie Sopetrán dijo...

Un interesante poema y de una gran poeta! Gracias Ana, por traernos la buena poesía.

Pilar Contreras dijo...

Una joya de poema, verdaderamente me ha estremecido, así de bella es la poesía.
Gracias.

Saludos.

Pilar Contreras.