martes, 5 de mayo de 2015

FLORES ÁCIDAS




FLORES ÁCIDAS


Para Anusha *, a su memoria



Mejor si con paciencia de artesano

–aguja y tinta de tatoo mediante–

esas flores sin pétalos se abrieran en tu piel,

            –Anusha–


Mejor si marcado al roce del arte,

el relato nombrara sólo adolescencia:

mariposa / amor / luna / ideograma;


mejor si cubierto de arena cada estambre

si trazos en la memoria del siglo

           –de los siglos–

si tallado en la piedra el monolito,

hendido a golpes de gubia

entintado el surco y mil

veces copiado el lema y volanteado

a las muchachas vecinas.


Nunca este serpenteo de flores ácidas

esta culebrilla amorfa,

tu luz acribillada en el oscuro caldo:


manos amadas –y armadas–

gatillaron /chamuscaron

tu frágil envoltura

capa sobre capa

dragados tus ríos

tus colinas

la seda oliva de tu piel

      –aniquilada–

la inscripción de la belleza en el estuche .


Ni aguas abiertas

ni cruce impune a la otra orilla.


Sí tu negra caja

de puños y madera lacrada

cerrados / impotentes,


gotea sangre la lengua del poema:

alfabetos / deletreos / delirios

la cartografía de tus nuevas estaciones:


dolor

desamparo

intemperie

muerte




*Anusha, adolescente quemada con ácido (por su padre con ayuda de su madre) y fallecida la última semana de octubre de 2012 en Saidpur Bela, aldea de Khoi Ratta (región), Cachemira, Pakistán.


Marta Ortiz- Argentina


Foto de Anusha antes de ser atacada por el ácido.


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Marta Ortiz nació en Rosario (Santa Fe), Argentina, donde reside. Licenciada en Letras por la Universidad Nacional de Rosario. Publicó El vuelo de la noche (Primer premio de cuento, Bienal Internacional Puerto Rico 2000; La Editorial, Univ. de Puerto Rico, 2006); Diario de la plaza y otros desvíos (poesía, El Mono Armado, Buenos Aires, 2009); Colección de arena (cuentos, Editorial Fundación Ross, Rosario, 2013). Co-compiladora de las antologías El río en catorce cuentos y Mi madre sobre todo (AAVV, Editorial Fundación Ross, Rosario, 2010 y 2011). Participó en antologías, entre otras: Los cuentos (Ed. Fundación V. Ocampo, Bs As, 2007); Los poemas (Ed. Fundación V. Ocampo, Bs As, 2009); El río en catorce cuentos (Editorial Fundación Ross, Rosario, 2011); Cuando el río suena (poesía, Vinciguerra, Bs Aires, 2012). Poemas y cuentos suyos se incluyen en publicaciones en soporte papel y digital. Traducción parcial de su obra al alemán.
Co-dirige la colección Narrativas Contemporáneas para Editorial Ross. Desde 2003 coordina el taller de Lectura y Escritura Ópera Prima y un taller de lectura crítica. Participó en festivales de Poesía, encuentros de escritores y ciclos de lectura. Colabora en medios culturales de su país y del extranjero. Coordina la sección Literatura de REPLAY WEB, Revista Digital de Periodismo Cultural: http://www.replayrevista.com/literatura/ Edita el blog “Vuelo de noche”: http://www.marta-ortiz.blogspot.com/

13 comentarios:

María Germaná dijo...

Impactante poema, deja el sabor amargo de la injusticia.
Un abrazo,

Vuelo de noche dijo...

Muchas gracias,querida Ana,porque hiciste de mi poema y por lo tanto de mí, una partecita más de esta exhaustiva, riquísima cartografía reunida de poesía escrita por mujeres.Un blog-joya, imprescindible banco de datos. Fuerte abrazo, feliz y agradecido
Marta Ortiz

Ana Muela Sopeña dijo...

Maria, así es. Realmente injusta esta historia...

Terrible
Un abrazo
Ana

Ana Muela Sopeña dijo...

Querida Marta, gracias por participar en este espacio.

Tu poema da pie a la reflexión y nos recuerda todos esos países donde la mujer todavía está terriblemente sojuzgada. Donde cada movimiento de una mujer es observado con lupa.

Me alegra que estés contenta de que tu poema se publique aquí.

Un fuerte abrazo
Ana

Anama dijo...

Tremendo el poema, transmite el dolor y la impotencia que la barbarie provoca. He participado en la antología de minificciones ¡Basta! Cien mujeres contra la violencia de género y me siento muy comprometida con la tarea de ayudar a despertar conciencia sobre estos hechos. Lamentablemente no ocurren en país e que nos parecen lejanos. En Argentina una mujer muere víctima de la violencia de género cada 31 horas. Es un horror. De todos modos, felicitaciones Marta, porque el arte es capaz de poner belleza aun en los más horrorosos actos humanos.

Taty Cascada dijo...

El arte -la escritura sobretodo- tiene un sentido profundo cuando se acerca a la denuncia, al grito que no tiene voz posible. Precioso poema de Marta.
Abrazos Ana.

Vuelo de noche dijo...

muchas gracias María Germaná, por tu lectura y tu comentario, ese sabor amargo fue el caldo que propició el poema, de algún modo tenía que expresar el dolor. Saludos, Marta

Vuelo de noche dijo...

Gracias por tus palabras, Anamá, siento el mismo compromiso ante la siempre aberrante violencia de género; lo expresó muy bien Taty Cascada: la denuncia incluye el grito de quien ya no tiene voz. Saludos a ambas, Marta

Julie Sopetrán dijo...

Me uno a este poema, en homenaje a Anusha, y tantas mujeres maltratadas por su propia familia. El dolor anida en el alma, pensando, sintiendo tal angustia...

Vuelo de noche dijo...

gracias Julie Sopetrán, todas tenemos que unirnos, el femicidio es práctica corriente, en distintas latitudes, por las razones que sea, pero siempre aberrantes. En Argentina murieron asesinadas 277 mujeres en 2014 y sigue, no se detiene. La barricada poética es nuestra forma de lucha. Saludos

Irma Verolín dijo...

Un poema sobrecogedor, intenso como la escritura de Marta Ortiz.

Ana Muela Sopeña dijo...

Irma, muchas gracias por venir a dejar tus palabras a Marta Ortiz. Este es un poema impactante que nos permite reflexionar hondamente sobre lo que nunca debería volver a repetirse...

Un fuerte abrazo
Ana

Vuelo de noche dijo...

abrazo, Irma, gracias por tus palabras, siempre generosas.
cariños, Marta