domingo, 14 de diciembre de 2014

ALABANZA A MI HERMANA



ALABANZA A MI HERMANA

Mi hermana no escribe poemas
y es improbable que de pronto comience a escribir poemas.
Le viene de su madre, que no escribía poemas,
y de su padre, que tampoco escribía poemas.
Bajo el techo de mi hermana me siento a salvo:
nada impulsaría al marido de mi hermana a escribir poemas.
Y aunque suene como un poema de Adam Macedonski,
ninguno de mis parientes se ocupa de escribir poemas.
En el escritorio de mi hermana no hay poemas viejos
ni nuevos en su bolso.
Y cuando mi hermana me invita a cenar,
sé que no tiene intenciones de leerme poemas.
Hace magníficas sopas sin esfuerzo,
y el café no se derrama sobre sus manuscritos.
En muchas familias nadie escribe poemas,
pero cuando lo hacen, rara vez es sólo una persona.
Algunas veces la poesía fluye en cascadas de generaciones
que ocasionan temibles corrientes en las relaciones familiares.
Mi hermana cultiva una prosa hablada decente,
pero toda su producción literaria está en tarjetas postales veraniegas

que prometen la misma cosa cada año:
que cuando vuelva me contará todo,
todo,
todo.



Wislawa Szymborska- Polonia


Fuentes de Documentación

4 comentarios:

Taty Cascada dijo...

Desde su aparente simpleza encierra calidad y auténtico mensaje.
Poema que bien vale la pena volver a leer.
Un abrazo Ana.

ANA TOMAS. La maleta prodigiosa dijo...

Me gusta.

Rossana Arellano dijo...

Es un poema que en su aparente simpleza dice mucho, proyectado hacia lo humano.

Salud_os Ana

Rossana Arellano

Noelgg dijo...

¿




a quién contar y cantar sino a las simples personas y cosas que nos mantienen vivos?