miércoles, 8 de marzo de 2017

CANCIÓN PARA GULSOMA



CANCIÓN PARA GULSOMA

Pequeña, vestías de verde el día de tu boda, tenías cuatro años,
tu padre, muerto; tu madre se fue; te dejaron casada,
“Déjenme morir, no quiero cumplir más años, – decías – no más, no más”

Golpizas, pan y fríjoles; golpizas, pan y fríjoles,
queloides, cortadas y cicatrices: en la tierra de los dólares,
de los autos y el dinero, pequeña, te hemos visto ya en la pantalla.

Sin ositos de peluche, ni Disney sobre el hielo, ni patines, ni hamburguesas con papitas,
ni visitar a tus amiguitos para jugar, ni patinar sobre torta, ni baloncesto, ni helado,
ni abrazos de mamá, ni cobija ni cama, temblando de frío bajo oscuros cielos.

Los días en que te golpeaban, sin comida y te encerraban en un cobertizo;
¡oh, pequeña! ¡oh, pequeña! la calidez de tu hermosa sonrisa,
el misterio de tu espíritu: seguiste viviendo cuando te querían muerta.

Gulsoma, sigue brillando, pequeña; vieja alma: sigue, sigue brillando;
eres un pájaro, has hallado tus alas, eres anaranjada llama;
Gulsoma, hueles a rosas, es el dulce perfume de tu sonrisa,
en una tierra de rocas, eres un río que corre y corre y sigue corriendo.

¿De qué color es el paraíso en tus sueños?

Gulsoma, sigue brillando, pequeña; vieja alma: sigue, sigue brillando;
eres un pájaro, has hallado tus alas, eres anaranjada llama;
Gulsoma, hueles a rosas, es el dulce perfume de tu sonrisa,
en una tierra de rocas, eres un río que corre y corre y sigue corriendo.

¿De qué color es el paraíso en tus sueños?


Usha Akella- India
Traducción: Ricardo Gómez


*****


Gulsoma es una niña afgana que fue vendida a los 4 años de edad a un vecino, como esposa para su hijo de 3 años. Sus suegros la esclavizaron y maltrataron (la golpearon, la hacían dormir a la intemperie y la torturaban de diferentes maneras) hasta el año 2000, cuando escapó de ellos para ser atrapada por los talibanes que la devolvieron a dicha familia después de golpearla. Finalmente pudo huir con éxito en el 2005, después de que su suegro la amenazara de muerte. Hoy tiene 13 años y vive en un orfanato en Kabul.


Fuentes de Documentación

1 comentario:

Manuel Serrano Herrero dijo...

Que maldad habita en el alma de los hombres, que pueden hacer tantas maldades, tanto dolor, por nada, para nada, a veces siento verguenza de ser humano. te ruego aceptes mi humilde admiración y respeto, al tiempo de agradecerte ser como eres. manel