miércoles, 10 de abril de 2013

EXILIO


EXILIO

Y el recuerdo se deshizo en lágrimas salobres venidas del océano Pacífico,
ya no sabíamos si eran de color gris, verde o trasparentes,
había pasado tanto tiempo en tinieblas, ilusionando.

Podíamos, imaginar la cordillera vestida de luto con azares marchitos
y zopilotes sobrevolando la capital del temor.
Podíamos ver una casita pestañear a lo lejos,
blancas volutas de sueños rotos, en una noche que se hizo eterna.

Todo lo podíamos vivir en nuestra mente y en el corazón,
divisar el cielo entristecer ausencias, en agónicos lamentos confundidos.
Ríos serpenteando pañuelos de despedidas
y un revolotear de adioses sin besos que los consuelen.

Tiempo en el exilio sin voces familiares para la calma.
Una espera que se alargó en días, meses y años, sin reflejo,
una fotografía en sepia que deja huellas profundas en la cartulina.

Ahora, encendimos la luz para los que ya se fueron sin retorno
y quedaron hollando arenas de otras playas.
Les damos nuestro adiós, un abrazo de continente,
y al volver al camino, nadie nos reconoce, somos algo que no encaja en esta nueva fisonomía, inaudita confusión, las generaciones pasan
y la nuestra, yace en un tiempo fenecido.

Nos quedamos allí, encerrados en un sempiterno exilio
masticando memorias que no encuentran lugar
en el rompecabezas de la vida.
 
 
Marianela Puebla- Chile
 
 

4 comentarios:

Manchados dijo...

Un tema terrible, tratado con la sensibilidad a que nos tiene acostumbrados Marianela.


Saludos!

Marianela dijo...

Gracias manchita, sí es un tema terrible para los que salen obligados de sus terruños y sin saber a dónde van. Cariños de Marianela.

Julie Sopetrán dijo...

Cada día habrá más exilios... Me gusta mucho este poema.

Marianela dijo...

Estimada Julie, mientras no cambien los sistemas de gobiernos, siempre habrá un exilio para los que piensen diferente. Cariños de Marianela.