viernes, 22 de febrero de 2013

CLANDESTINO


CLANDESTINO

 
Llora el Ángelus Novus
de sus alas rasgadas brota
la sangre apocalíptica
de la catástrofe.

 
Son niños, hombres y mujeres en floración
han atravesado la curva árida
de una vida sin tregua
y escalado la sed de todos los abismos
en su pecho
vibran las cuerdas
de una sinfonía
con los desacordes mudos
de sus cuatro movimientos
el hedor turbio
de la guerra
con sus alaridos de relámpago
proclamando
el diluvio de los huesos
sus espaldas arrastran
los azotes de una ciudad
fundida en ruinas
y un rocío
de pétalos marchitos
le escuece el corazón
en su estómago
cruje la cigarra del hambre
de sus labios aflora
el charco seco de la sed
y sus ojos recios
añoran semillas
para un suelo seco.

Sopla el viento
en la huida
y como Orfeo
sabe
que no puede mirar atrás
y corre
.............corre
.......................corre
su aliento rastrea
el vestigio de algún paraíso
su voz no es una voz
es un chirrido de pájaro
volando hacia el ocaso
de todas las incertidumbres.

Ha llegado
deposita sus ojos húmedos
en tierra firme
pero la lluvia
sigue cayendo a chorros
sobre la planta reseca
de sus pies
apenas un soplo
para los harapos
de sus sueños
¿Cuándo terminará su huida?
¿Existirá algún lugar sin fosas
que lo aguarde?

Detrás de cada huida
hay una luz
un cielo sin escombros
en la desembocadura de los sueños.
Existe un puerto
de todas las ternuras cobijándolo.
Grita la voz del instinto.

Sueña con la hierba silvestre
brotando a chorros
por su sangre
danzan con furia
sus párpados desamparados
con la voz de la promesa.

No sabe que en las ciudades
del norte
brillan glamurosos
los carteles
tras los focos luminosos
las sonrisas
espejismos de una dicha
a crédito
que se compra con visa o mastercard
el mundo navega
por las corrientes sin brújula
del gran mercado
chupando el humus
de sus precarios habitantes.

Soles negros
en los rostros sin nombre
las ciudades del norte
erigen sus torres de acero
amurallando todos los delirios
labios sellados
para sus ruegos sin refugio
paneles sin miel
para la intemperie de sus lágrimas
ellos, los sin rostro
deambulan por el pavimento indiferente
de la gran ciudad.
 
 
María Germaná Matta- Perú
Poema inédito
 
 
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 María Germaná Matta





Nació en Lima (1960), estudió en un colegio protestante de mujeres de origen americano donde aprendió inglés, luego fue a parar a la Universidad Ricardo Palma, estudió Económicas por decreto materno, como ella decía, no debía pensar que iba a mantenerse ociosa, (escritora).

Por azares de la vida, la verdad gracias a un novio, trabajó como periodista en un dominical: Sin Calco ni Copia, también fue periodista en la Radio Sol y Armonía y en la revista cultural de la radio. En Lima publicó poesía en algunas de esas revistas que tienen como duración máxima tres números, pero aún las guarda de recuerdo porque es sentimental.

En 1986, marchó a París a cumplir su sueño de aprendiz de escritora, pero la lucha por la sobrevivencia le agarró de sopetón. Estuvo un par de años sin papeles, cuidando niños, minusválidos, limpiando casas, sobreviviendo como podía mientras regularizaba su situación. Gracias a su abuelo italiano, heredó su nacionalidad. Con una nueva identidad se hizo visible y fue así como decidió incorporarse al mercado laboral como secretaria gracias a su inglés.

Se inscribió en la Universidad Paris VII para estudiar Letras Modernas, no terminó, seguía con el chip materno de tener que aprobar todas las asignaturas de un solo round.

Nunca dejó de lado el deseo de retomar la escritura y como la empresa donde trabajaba la deslocalizaron a Irlanda se quedó sin trabajo dando inicio al periplo de la sobrevivencia. Así que desde 1997 fue a parar a Madrid. Se ofreció como voluntaria para abrir una filial en Madrid, siempre como secretaria, mejor dicho, de chica para todo: todas las tareas administrativas, traductora, intérprete e incluso las financieras; su madre por fin respiraba aliviada.

En Madrid, volvió a los talleres de literatura, estuvo en el de Clara Obligado, luego bajo la tutela de María Ángeles Maeso, pero tanta responsabilidad empresarial, le impedía seguir adelante con sus proyectos. Por eso cambió de trabajo y de oficio, gracias a una gran amiga y a su hermana, comenzó a trabajar con ellas como gestora de música clásica, después traspasaron la empresa pero siguió por su cuenta. Con el inicio de la crisis todos sus planes se vinieron abajo, tuvo que cerrar.

Luego de caerse a tantos agujeros negros, está cumpliendo su sueño: escribe poesía, relatos y microrrelatos.

Edita el blog de poesía y algo más, escrito principalmente por mujeres. Además publica poemas relatos y microrrelatos suyos y algunas traducciones inéditas de poesía: http://batalladepapel.blogspot.com.es/

Sus libros no publicados son:

Rumores del Sur, relatos

A la intemperie, poesía

En la actualidad se encuentra escribiendo un libro de poesía y otro de relatos, ambos sin título. También está traduciendo el libro de poesía: "Faire signe au Machiniste" de Joyce Mansour.
 
 


10 comentarios:

José Antonio Fernández dijo...

María es una poeta enorme. Le deseo mucha suerte.

Antonio Fernández López dijo...

Estoy leyendo sus versos y voy pensando que en realidad, por distinto que me parezca estamos habitando en el mismo mundo, unos cientos de kilómetros arriba o abajo. Cuánta crueldad y cuánta injusticia en un mundo que tal vez se tiene por bueno. Y la propia vida, qué distinto valor tiene según dónde naces y te crías. Un beso

Ana Muela Sopeña dijo...

María:

Qué poema más denso y rico. En cascada vas mostrando la injusticia de este mundo que habitamos todos. Un mundo que nos produce asombro y horror al mismo tiempo.

Un abrazo enorme
Ana

fus dijo...

Es un poema magistral. Enhorabuena.

un saludo

fus

andres lazcano garcia dijo...

impresionante Maria me has dejado boquiabierto... te felicito!!

cesar augusto jimenez cuenca dijo...

que buen poema! un beso.

María dijo...

Muchísimas gracias Ana por haber compartido este poema. Me ha emocionado mucho verme en tu fantástico blog.
Y a José Antonio, Antonio, Fus, Andrés y César por sus palabras.
Un abrazo.

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias a ti, María, por participar con tu poema, una muestra de tu trabajo literario de gran calidad.

Besos
Ana

Julie Sopetrán dijo...

Excelente poema, interesan te vida, muy bueno.

Ana Muela Sopeña dijo...

Me alegra, Julie, que hayas disfrutado de este grandioso poema de María Germaná Matta.

Su poesía hay que leerla.

Un abrazo grande
Ana