viernes, 11 de noviembre de 2016

MONÓLOGO PARA CASANDRA





MONÓLOGO PARA CASANDRA

Soy yo, Casandra.
Y ésta es mi ciudad bajo las cenizas.
Y éste es mi bastón y éstas mis cintas de profeta.
Y ésta es mi cabeza llena de dudas.

Es verdad, triunfo.
Mi cordura llegó a golpear el cielo con un rojo resplandor.
Sólo los profetas que no son creídos
tienen esas vistas.
Sólo aquellos que empezaron a hacer mal las cosas,
y todo podría haberse cumplido tan pronto
como si nunca hubieran existido.

Ahora recuerdo con claridad
cómo la gente, al verme, callaba en mitad de la frase.
La risa se cortaba.
Se separaban las manos.
Los niños corrían hacia sus madres.
Ni siquiera conocía sus efímeros nombres.
Y esa canción sobre la hoja verde...
nadie la terminó en mi presencia.

Yo los amaba.
Pero los amaba desde lo alto.
Desde encima de la vida.
Desde el futuro. Un lugar siempre hay vacío
de donde qué más fácil que divisar la muerte.
Lamento que mi voz fuera áspera.
Mírense desde las estrellas -gritaba-,
mírense desde las estrellas.
Me oían y bajaban la mirada.

Vivían en la vida.
Llenos de miedo.
Condenados.
Desde que nacían en cuerpos de despedida.
Pero había en ellos una húmeda esperanza,
una llama que se alimentaba con su propio parpadeo.
Ellos sabían qué era un instante,
fuera el que fuera
antes de que...

Yo tenía razón.
Sólo que eso no significa nada.
Y éstas son mis ropas chamuscadas.
Y éstos, mis trastos de profeta.
Y ésta, la mueca de mi rostro.
Un rostro que no sabía que pudiera ser hermoso.


Wislawa Szymborska- Polonia

De "Mil alegrías -Un encanto-" 1967
Versión de Abel A. Murcia


*****

MONOLOG DLA KASANDRY

To ja, Kasandra,
A to jest moje miasto pod popiołem.
A to jest moja laska i wstążki prorockie.
A to jest moja głowa pełna wątpliwości.

To prawda, tryumfuję.
Moja racja aż łuną uderzyła w niebo.
Tylko prorocy, którym się nie wierzy, mają takie widoki.
Tylko ci, którzy źle zabrali się do rzeczy,
i wszystko mogło spełnić się tak szybko,
jakby nie było ich wcale.

Wyraźnie teraz przypominam sobie,
jak ludzie, widząc mnie, milkli w pół słowa.
Rwał się śmiech.
Rozplatały ręce.
Dzieci biegły do matki.
Nawet nie znałam ich nietrwałych imion.
A ta piosenka o zielonym listku -
nikt jej nie kończył przy mnie.

Kochałam ich.
Ale kochałam z wysoka.
Sponad życia.
Z przyszłości. Gdzie zawsze jest pusto
i skąd cóż łatwiejszego jak zobaczyć śmierć.
Żałuję, że mój głos był twardy.
Spójrzcie na siebie z gwiazd - wołałam –

spójrzcie na siebie z gwiazd.
Słyszeli i spuszczali oczy.

Żyli w życiu.
Podszyci wielkim wiatrem.
Przesądzeni.
Od urodzenia w pożegnalnych ciałach.
Ale była w nich jakaś wilgotna nadzieja,
własną migotliwością sycący się płomyk.
Oni wiedzieli, co to takiego jest chwila,
och bodaj jedna jakakolwiek zanim –

Wyszło na moje.
Tylko, że z tego nie wynika nic.
A to jest moja szmatka ogniem osmalona.
A to są moje prorockie rupiecie.

A to jest moja wykrzywiona twarz.

Twarz, która nie wiedziała, że mogła być piękna.


Wislawa Szymborska- Polonia









6 comentarios:

María Germaná dijo...

Gracias Ana por compartir tan sentido poema de la tan admirada Wislawa Szymborska.
Un abrazo inmenso.

María

carlos perrotti dijo...

Gigantesca Wislawa. Conocía el poema pero siempre se lee algo más en él, es decir en ella... cuando poema y poeta son uno, no?

Abrazos.

Ana Muela Sopeña dijo...

Wislawa Szymborska siempre es increíble, María.

Gracias por venir y compartir tu opinión aquí.

Besos
Ana

Ana Muela Sopeña dijo...

Me alegra que te guste la autora y el poema, Carlos.

Sí, cada vez que leemos un poema es como si lo hiciéramos por primera vez. Eso pasa...

Abrazos para ti
Ana

Taty Cascada dijo...

Maravilloso poema. Maravillosa poeta.
Un gran abrazo Ana.

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias, Taty, por venir...

Besos
Ana