miércoles, 10 de agosto de 2011

DESENCUENTRO





DESENCUENTRO


Nadie conoce a nadie en la selva del asfalto.
Descargan las máscaras
en poligamia de salivas.

Nadie conoce a nadie en los túneles del tiempo
y busco a los culpables
de esta expresión alucinante que me congela el universo.

Se arrastran por aceras con los velos
mujeres en estado de ebriedad.
Mas no han bebido nada en muchos meses,
tan sólo las palabras de marasmo.

Y miles de hombres vírgenes,
con cientos de experiencias,
van reptando por las calles del olvido,
como seres aún dispersos
en caminos de reptiles.

Un desencuentro amable
se topa con las plazas del silencio.

Un mutismo sereno
conecta ojos con ojos
en clubes de streptease.

Las horas van pasando
en noches como ésta.

Ciudades monocordes
que deliran con sílabas.
Letreros luminosos avanzando en la niebla.

Nadie conoce a nadie,
a pesar de los viajes,
los e-mails y el teléfono.

Nadie conoce a nadie...

Nadie conoce a nadie...


Ana Muela Sopeña- España






*****




Vídeo de este poema realizado por Rosa Iglesias
http://www.youtube.com/watch?v=iypB5OCuQL4









4 comentarios:

EMMAGUNST dijo...

Ana! después de leerlo y escucharlo, ratifico la frase más fuerte: "Nadie conoce a nadie". Ya dejé de creer, hoy estoy segura que (como dicen) la epidemia del siglo XX -hoy XXI- es la soledad.

Me gustó mucho este poema!!!

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias, Emma, por pasar y dejar y brindarme tus generosas palabras.

Sí, creo que es como tú dices. Es una epidemia. Los medios de comunicación cada vez son más perfectos: teléfono, fax, correos electrónicos, televisión por cable, chat...teléfonos móviles..., pero la soledad va en aumento y muchas personas se sienten alienadas a pesar de mantener con otras charlas y relaciones íntimas. Es como si un muro nos separara a unos de otros. Es algo terrible...

Un abrazo
Ana

Rossana dijo...

Querida Ana :
Leyéndote(las) siento que contribuyo a esta enajenación de mundo al cerrar un par de puertas, sucede que el hastío que provoca el entorno, me invita a recluirme.
Sin embargo, GRACIAS
No sé como haces, pero posees un radar en el alma y siempre, siempre, me rescatas.
Te quiero muchísimo, Ana
Este poema y el video que preparó Rosa, me fascinan,ya perdí la cuenta de las veces que lo he visto/oído.
Abrazo grande
Rossana
p.d.: Saludos Emma

Ana Muela Sopeña dijo...

Querida Rossana, de vez en cuando es saludable recluirse, buscar la soledad. Eso restaura.

Me refiero más bien al no compromiso con el otro, a no involucrarse. A tomar y no dar, a relacionarse mentalmente o a nivel de experiencia vital, pero a no comprometerse en lo emocional y espiritual. Esa es la enfermedad de nuestro tiempo...

Un besito, amiga
Ana